20 de septiembre de 2008

Odio no odiarte

A veces me gustaría decirte: no seas tan divino. Si seguís así no te puedo criticar, no te puedo odiar y no se como voy a hacer para poderte olvidar.

3 comentarios:

Claudia dijo...

no lo odies, destruilo dentro tuyo, ignoralo, socavalo, imaginalo veinte años despues, sin laburo, con problemas de próstata, no se fijate jajajaja
pero no lo odies...
besos

Silvio Astier dijo...

¿Probó darse el gusto de decírselo? El tránsito de la retórica al verbo es un vicio sádico, pero lleno de sorpresas.

Anónimo dijo...

Mery... ese pensamiento de que todo esta siempre destinado al fracaso... NO VA!!!
Vos te preguntas como vas a hacer para olvidarlo cuando él hipoteticamente se borre, yo te pregunto: ¿para que vamos a pasarla bien en vida y ser felices, si igual nos vamos a morir?
Besossss!
Flori