Leo por
ahí en la red
"El mundo se abre en infinitas posibilidades. Camino con mi inexperiencia a cuestas, totalmente decidida a experimentar. Lo que todavía no imagino es que experimentar es tropezar, caerse, levantarse, y devuelta…"
Y me quedo pensando. Un acontecimiento solo será una experiencia si uno pudo aprender algo, si uno pudo sacar algo positivo de todo ello. Nadie nos dice cómo vivir, nadie nos dice qué pasará, qué saldrá de todo esto, donde estaremos en 10 años. Solo depende de nosotros. Pensar hacia donde queremos ir y probar. Buscar, intentar, abrirse, conocer, descubrir, pensar. Hay decisiones que tomamos que sabemos que son un quiebre, un cambio radical de vida. Aunque tal vez no sospechemos en qué nos estamos metiendo, sabemos que algo nuevo empieza. Como cuando arrancamos terapia, terminamos un noviazgo, empezamos una relación, elegimos una carrera, nos mudamos solos o en pareja y también cuando tomamos esas decisiones más cotidianas pero igualmente importantes, un cambio de actitud, hacer un curso, dedicar tiempo a algo que nos gusta, repensar nuestros prejuicios, orientar nuestro trabajo a un nuevo objetivo.
Uno vive lo que piensa por eso debemos pensar hacia donde queremos llevar nuestras experiencias y saber que elegiremos cada cosa de nuestro día en función de eso. Después solo quedará hacerse cargo.
La cita es de Vani en http://derechoaroce.wordpress.com/2008/07/28/experimentar/