15 de marzo de 2009

Un viaje a otros tiempos

Hay cosas que nos transportan a otro lugar.
Un viaje en tren me recuerda mi niñez, cuando iba a la casa de mi abuela. Esa casa donde nos contaba la historia de una urraca atorranta que vivía mil andanzas; donde nos servían de desayuno tostadas con queso fresco y juguito recién exprimido; donde almorzábamos los guisos más ricos y las pastas más sabrosas, arrancando siempre con una picada de tomatitos cherry que ella sacaba de su jardín, acompañados de aceitunas rellenas que atrapábamos en unos pinchecitos con forma de espadita; donde el juego más divertido era baldear el garage para tener la excusa de empaparnos y terminar llenos de espuma; donde la pileta era tan, pero tan fría que metías las patas y ya no querías volver a entrar y si eras valiente y te animabas a a tirarte sin probar el agua, apenas tenías contacto con el agua se te cortaba la respiración y salías tiritando para no volver a meterte durante un buen rato; donde nos sentíamos como en el zoológico gracias a los siete perros, cuatro gatos, dos canarios y dos tortugas, que siempre se perdían y había que salir a buscar entre las plantas y los árboles del jardín; donde había veces que nos tentábamos de risa con mi primo y de tanto reírnos nos salía la coca cola por la nariz; donde siempre había algo para hacer, algún lugar por el que correr, un árbol para trepar o un tesoro para encontrar.
Este viaje en tren me lleva hasta mi abuela, la mamá de mamá, la que cuando llamaba a mi casa preguntaba ¿como andan tus mininos? Tenemos alguno nuevo que te arrastre el ala?, esa abuela que siempre prometía un libro de recetas de su autoría, que finalmente nunca escribió.
Este viaje me lleva hasta esa abuela coqueta, bajita, rubia, con el pelo cortito, que contaba grandes historias, mientras nos llegaba el olorcito rico de la comida que se preparaba en la cocina.

6 comentarios:

Zeb dijo...

A veces es increíble como la memoria se conserva en pequeños detalles que nos abren un mundo de recuerdos emocionantes...

ASHH! dijo...

que bien se siente tener recuerdos tan bonitos!!
y que bueno que los compartas con nosotros.

cuidate mucho!!!

killer queen dijo...

Esos recuerdos de niño, nos hacen el favor de quedarse para alegrarnos la adultes.

Franky dijo...

A mi lo que más me transporta o hace acordar a otra cosa o persona son los perfumes. Es tremendo, no te pasa?

Mery Swanson dijo...

Siii franky!!! Hay veces que siento un perfume y me quedo horas pensando a quien me hace acordar??!!!

damian dijo...

Hola

paso para saludar y avisar de la existencia de un nuevo blog

http://tomandolista.blogspot.com/

nosotros tampoco volveremos a fajar a marta.

bye bye!
damian.