25 de octubre de 2007

Porque la primera impresión es la que cuenta

“El marketing es el arte de encontrar, desarrollar y aprovechar una oportunidad”, dice Kotler en el apunte del que estoy estudiando en este momento y no puedo más que asentir pensando en la vida diaria. Nuestros caminos se cruzan con alguien del sexo opuesto y tenemos la oportunidad de conocerlo. El desenlace de ese encuentro es solo una cuestión de marketing personal. Dicen que la primera impresión es la que cuenta y creo que realmente es así. No es solo una cuestión de aspecto sino que es fundamental la primera palabra, el primer chiste, el primer comentario, en fin… el modo en que establecen contacto con nosotras. Si se nos acerca en el boliche un pibe espléndido pero con toda seriedad nos mira y nos dice: De que signo sos harrrrmosa?, Venís siempre a este lugar? Se prendió fuego la juguetería que las muñecas andan sueltas? Automáticamente todo lo que sumaba con su facha lo restó con la falta de originalidad. No supo aprovechar su oportunidad para conquistarnos porque no utilizó correctamente las técnicas de marketing.
Cuando era chica mi madre cada vez que estaba por salir me rogaba “Pintate un poquito, algo de sombra, un poco de colorete, un brillito en los labios o ponete algo”. En mi rebeldía adolescente salía a cara lavada a afrontar la situación, con muy buena onda pero con poca preparación. Con el tiempo he debido darle la razón a mamá, que en esto, como en otras cosas, buscó transmitirme su sabiduría: Todo es una cuestión de marketing personal. La chapa y pintura son fundamentales, cuando no un poco de reboque grueso, para poner buena cara, porque solo con la cara de buena no alcanza. Hay que mostrar el mejor perfil.
Con nuestra personalidad seguimos este mismo patrón marketinero, escondemos nuestros defectos, enumeramos nuestras virtudes y nos colgamos el cartel de: Llame Ya!! Realmente somos una ganaga sin igual en el mercado, cumplimos diversas funciones del modo más eficiente: somos simpáticas, divertidas, nos desempeñamos correctamente en sociedad y en la intimidad, en una fiesta o en una comida romántica bajo la luz de las velas, preparamos fondius, sabemos hacer asados y oficiar de barman y Dj´s si la situación así lo requiere y todo esto con la ventaja de venir en un hermoso envoltorio.
¿Acaso necesitan algo más?

1 comentario:

Amanda La Vert dijo...

Jaja, mi mamá me decía lo mismo y yo reaccioné igual de rebelde. Recién hace unos años aprendí a pintarme, y hace como un mes aprendí a pintarme bien xD

Saludos!